jueves, 1 de noviembre de 2012

¡Llegaron las calaveras!

El 1º y 2 de Noviembre se celebra Todos Santos o Día de muertos en México, aunque la fiesta inicia desde el 31 de Octubre (Nada tiene que ver con la fiesta del Día de brujas de Estados Unidos). La mayoría de la población mexicana es heredera de una antigua cultura con raíces prehispánicas, cuyas costumbres son el resultado de la mezcla de las culturas colonial e indígena.
Festejar el Día de muertos es una tradición mexicana que consiste en honrar a los muertos. Esta tradición viene desde antes de la invasión española en 1521.

Los antiguos mexicanos le daban un valor muy profundo a la religión, sentían temor y respeto ante la presencia de fenómenos de la naturaleza como la lluvia, el viento, el trueno, los eclipses, la luna y el sol. Eran muy observadores de estos fenómenos y utilizaban los conocimientos que ellos tenían en beneficio de sus actividades diarias en el campo y en el hogar. A los sucesos, para ellos inexplicables les atribuían un carácter mágico-religioso. Creían que la vida es un sueño, que la muerte es el paso a una nueva vida, a la verdadera vida que empieza al morir, por eso el Día de muertos era una gran fiesta para los antiguos mexicanos.

Calavera hablando. Gif animado

Ellos creían que cada año los muertos visitan el hogar que tuvieron en vida, que los espíritus acuden a saborear los alimentos que amorosamente les ofrecen sus familiares. Sus antepasados les enseñaron a rendir homenaje a sus muertos y la obligación de preservarla como se había hecho generación tras generación. Era tan importante esa fiesta que a pesar de la dominación española, aún existe.

Las personas de mayor edad, que siguen esa tradición, están preocupadas porque la influencia de culturas ajenas poco a poco están penetrando hasta en los lugares más apartados del país. Muchos jóvenes ya no se identifican con las costumbres y tradiciones heredadas de sus antepasados ni se interesan en mantenerlas vivas porque se sienten atraídos por lo que llega del exterior. Cada vez se nota más contaminada esta tradición mexicana con elementos de la fiesta del vecino país llamada Halloween, que nada tiene que ver con el Día de muertos.


A pesar de esto, la celebración de Todos Santos es una fecha inolvidable en la vida de las personas buenas, trabajadoras y sencillas que se afanan como nunca para ofrecer a sus muertos o a sus visitas, los más deliciosos platillos que de herencia indígena con un toque colonial. Dicen los creyentes que lo que los muertos se llevan de los alimentos sólo son los olores, por ello, se utilizan ingredientes aromáticos en la preparación de los platillos. La comida inunda el ambiente con sus olores y es tan rica que hasta a los moribundos se les antoja y a los muertos podría levantar.
Unos días antes de la fiesta, las familias acuden al cementerio para limpiar las tumbas de sus difuntos. El Día de muertos (2 de noviembre), acuden para llevar flores, velas, coronas, música, etc.

En casa se les espera a los muertos chiquitos desde el 31 de octubre con una ofrenda especial para niños que se coloca sobre un altar decorado con flor de muerto
(tagetes erecta), sempiterna (Gomphrena perennis), mano de león (Celosia cristata), palmilla. Con estas plantas se elabora el altar. Las limas y mandarinas también son parte de la decoración porque se cuelgan entre las flores.
La ofrenda consiste en: mole de guajolote o de pollo, tamales, pascal para los muertos chiquitos, atoles, chocolate, pan de muerto, calaveritas de azúcar y muchas delicias más. Para que los muertitos no se pierdan y encuentren el camino al altar, ponen veladoras y hacen un caminito de pétalos de flor de cempasúchil que va de la calle al altar.
Para algunas personas (cada vez menos) los preparativos para la ofrenda inician con la compra del cerdito para engordar, los guajolotes y los pollos también están ya destinados para ese fin, así como los ahorros de todo un año de privaciones para que el Día de muertos se den el gusto de tirar la casa por la ventana.

Una semana antes, en las principales calles de los pueblos se instala “La plaza de Todos Santos” (mercado ambulante), que parece un laberinto multicolor lleno de gente. En él se distinguen gran cantidad de olores, colores, sonidos diversos y sabores. La gente acude a comprar lo necesario para preparar el mole, el pascal y los tamales. Ahí pueden encontrarse muchas cosas que no todo el año se pueden ver en la plaza: copal, incienso (resinas aromáticas que se queman en ceremonias y culto a los muertos), veladoras, coronas de papel encerado, cohetes, flores, palmilla, frutas, pan de muerto, etc. Los puestos de ollas y cazuelas de barro, manteles, utensilios de cocina, mesas y las sillas de madera de pino no pueden faltar.


Lo que marca el ambiente en esos días son principalmente los olores: el de las flores, del incienso; de los condimentos del mole: chiles asados, canela, clavo, chocolate, entre otros. El olor a pólvora que se desprende al lanzar al aire cohetes de arranque como se acostumbra en esa temporada también inunda el ambiente. En las escuelas de todos los niveles, los alumnos decoran las aulas con guirnaldas de colores, papel picado y dibujos de calaveras y esqueletos. Se elabora un gran altar donde cada grupo colabora para poner la ofrenda o se hace concurso de altares. Los niños escriben cuentos y leyendas que les cuentan en casa, pero lo más atractivo son las calaveras literarias que escriben para sus compañeros y maestros y las leen al grupo o al colectivo escolar.
La flor amarilla se llama cempasúchil, en náhuatl: cempōhualxōchitl que significa "veinte flores". Esta es una fotografía de un puesto de flores en Poza Rica, Veracruz

Video de actividades de Todos Santos en la escuela. Sigue el enlace
Todos Santos 2012

El reventón de Todos Santos

Los mexicanos están celebrando,
comen y beben sin moderación
por eso la Calaca los está esperando
para armar un gran, gran reventón*.

Ya muchos se están apuntando
para ir a divertirse al reventón
sin darse cuenta así están llegando
con sus huesitos hasta el panteón.

*Un reventón es una fiesta divertida y ruidosa donde se baila mucho.


Calaverita de azúcar decorada con líneas de azúcar con colorante vegetal. Se acostumbra ponerle en la frente el nombre de una persona estimada a quien se le regala la calaverita. Ésta no tiene. Es golosina, juguete u objeto para decorar el altar de los muertos.

Esqueletos elaborados y decorados por los niños
Esqueletos decorados por Daniel, Irene, Guillermina y Arisbeth
Esqueletos decorados por Enrique, Hanny, Carlos, Kenia y Edwin
La Catrina vestida de blanco elaborada por José Manuel de cuarto grado
Mis calaveras literarias 2012

Los niños de la primaria de Zaragoza

Los traviesos niños de Zaragoza
presurosos ya se ponen a estudiar
porque llegó la Muerte espantosa
y en su larga lista los quiere anotar.

La Calaca espía a tres niños de segundo
que como siempre, no se apuran a escribir
pronto estarán los tres en el otro mundo
a donde la tierna Calaca los va a consentir.

A los alumnos de tercero
que no quieren escribir
la Muerte les puso un cero
para que empiecen a sufrir.

Los siete niños de cuarto grado
con entusiasmo se ponen a leer
la Calaca los escucha con agrado,
con la lectura la quieren entretener.
Irene de tercero

Cuando iba cruzando el puente
a Irene la Muerte le dio un jalón.
Le dijo: _ niña hermosa conmigo vente
vamos, te invito a vivir en el panteón.

Gracias por la invitación
pero de aquí, yo me voy veloz
y no paro hasta llegar a mi salón
pues no me voy sin decir adiós.

Enrique, el encargado de la Biblioteca de aula de segundo ciclo

A César Enrique el bibliotecario
La Huesuda lo asustó en el salón
le dijo: niño estás en el inventario
de mis pertenencias del panteón.

Enrique salió al patio corriendo
y tras él la terrible Huesuda
corre, corre que corre y suda
y su osamenta va sacudiendo.

_ ¡Espera!, ¡no corras mi buen Quique!
era broma, sólo quiero un libro del Rincón*.
_No te creo, ya escucho ahora el repique**
pero ¡a mi no me llevas al panteón!

*Los libros del Rincón son una colección de libros para Biblioteca escolar.
**Cuando una persona muere repican las campanas en algunos lugares.

Calaveras deportistas

En la competencia de carreras
Corre, que corre Carlos Humberto
va adelante de varias calaveras
de competidores que ya han muerto.

De ciento cincuenta metros era la carrera
en la que Adriana se esforzaba en ganar
como competidora tenía a una calavera
que no le quitó la medalla de tercer lugar.
 




Lorena, la estomatóloga de La Ceiba

La Doctora Lorena revisa la caries en el panteón
a todos los que en vida no se lavaron los dientes
y ahora todos son, toditos sus buenos pacientes
y les curará sus dientes por pura diversión.

_ ¡No me saques todos mis dientes!
_ Gritaba aterrada una chamaca.
_ ¿Es que acaso tú no sientes
que también ya eres una Calaca?

Lorena le contestó con emoción:
_ Seguro que tú me mientes.
¡A mi me gusta sacar los dientes
a todos los muertos del panteón!

Una estomatóloga es una especialista en dientes
 
Faltan más calaveras, también las de los alumnos.

Después del Día de muertos se publicarán las ganadoras del Concurso de calaveras literarias de la escuela.


En este enlace encontrarás las calaveras que escribimos el año pasado


En esta página del blog encontrarás Gifs animados de comida para el Día de muertos. Sigue el enlace: Gifs animados

Altar de Día de muertos con ofrenda elaborado por maestros y alumnos de la escuela Cinco de mayo.
Caminito de pétalos de cempasúchil rumbo a la ofrenda del altar de muertos
La Muerte en algunas canciones mexicanas
Fragmentos de algunas canciones populares mexicanas


La Muerte
Se va la muerte cantando
por entre las nopaleras
en que quedamos pelona
me llevas o no me llevas.

El jarabe loco
Este es el jarabe loco que
a los muertos resucita.
Salen de las sepulturas
meneando la cabecita.

El Sol nunca muere
Muere el sol en los montes
con la luz que agoniza
pues la vida en su prisa
nos conduce a morir.

Alingo lingo
Y pa asegurar mi vida me enamore de la muerte
y tuve tan buena suerte, que actualmente es mi querida
y ahora me siento mas fuerte, por la tengo parida.

La Adelita
Y si acaso yo muero en campaña
y mi cadáver lo van a sepultar,
Adelita ¡Por Dios! te lo ruego,
que con tus ojos me vayas a llorar.